Te agendas.
Nos encontramos.
Vamos al fallo.
La agenda profesional para quienes coordinan su tiempo con otros. Tú decides hasta dónde quieres llegar; nos aseguramos de que la agenda no sea el muro.
Cohorte limitada · sin tarjeta · acompañamos la configuración personalmente.
Tu agenda
también trabaja contigo.
Si tu día empieza con un calendario,
esto es para ti.
No importa si entrenas fuerza, das pilates, evalúas pacientes o coordinas un spa. Lo común es la agenda. Y la agenda mal puesta cuesta clientes.
Entrenadores personalizados
Una agenda ordenada y reglas claras de cancelación.
Gimnasios y centros
Multi-sede, varios profesionales, una sola operación.
Fisioterapeutas
Tus pacientes agendan dentro de tu horario y tus reglas.
Nutricionistas
Citas, seguimientos y recordatorios sin perderse en el WhatsApp.
Evaluadores médicos
Bloques de tiempo por sede, historial separado por paciente.
Yoga, pilates, meditación
Clases con cupos flexibles y lista de asistencia rápida.
Academias de baile
Niveles, grupos y reposiciones bajo control.
Spas y estética
Cabinas, profesionales y horarios sin choques.
Tres pasos.
Sin migración compleja.
Configurar Al Fallo no requiere un proyecto. Lo armas tú mismo en una tarde y lo entiende tu equipo el primer día.
Postulas a la beta
Cuéntanos quién eres y qué haces. Si encajas con la cohorte, te activamos en los siguientes días.
Configuras en una tarde
Tu sede, tus tipos de sesión, tu franja, tu política. La app se acomoda a tu forma de trabajar, no al revés.
Invitas a tus clientes
Los traes por correo. Ellos activan su cuenta y empiezan a agendar dentro de tus reglas. Tu WhatsApp respira.
Lo importante,
a la vista.
Cinco vistas, una sola lógica: hacer que tu día corra sin que tú lo empujes. Cada pieza resuelve una conversación que hoy llevas en WhatsApp.
Tu día, en una sola pantalla.
Sesiones del día, pendientes por aprobar y la cifra del mes. Una sola mirada y sabes por dónde va tu semana.
Tres tipos de sesión, una sola vista.
Personalizado, semipersonalizado y grupal con cupos visibles sin abrir nada. Vista día, semana o mes, sin perderte entre filtros.
Tu franja, tu política, tu palabra.
Defines cuándo aceptas, cuándo bloqueas y qué pasa cuando algo se cruza. La app obedece, no improvisa.
Planes que vendes, no que cargas.
Tu catálogo público y los planes a la medida de cada cliente, en el mismo lugar. Sin Excel paralelo ni listas en notas.
Cada grupo, su color.
Boxeo, fuerza, competencia. Los ves en el calendario sin tener que pensarlo, y tu equipo los reconoce al instante.
La beta privada
se paga sola.
La beta es para quienes quieren empujar el producto, no para quienes buscan algo terminado. A cambio, el trato es directo y los beneficios duran.
Precio fundador de por vida
Cuando abramos al público, conservas un descuento permanente sobre el precio que se publique. Por entrar antes que nadie.
Voz directa en el roadmap
Lo que nos pidas pesa. La beta es chica para que cada conversación cuente y empuje el producto.
Acceso a todo lo nuevo, primero
Cada feature que liberemos llega antes a la beta. Lo pruebas, lo rompes, nos dices, lo afinamos.
Cuéntanos
qué haces y cómo.
Cinco campos. Te respondemos por correo cuando revisemos tu postulación; si encajas con la cohorte, agendamos una llamada corta para configurar tu cuenta.
Recibimos tu postulación.
Te acabamos de mandar un correo de confirmación. Si encajas con la cohorte actual, te escribimos personalmente en los próximos días desde noreply@mail.alfallo.co.